Aveces las cosas van como las planeamos, aveces las cosas van como tienen que ir. Llegado el día en que debes aceptar que la realidad no es como la estabas viendo hasta ahora, te das cuenta de que no eres el único que sufre por hacerse un café todas las mañanas, o ver como sale el sol todos los dias, no. Te resulta raro empezar, difícil como la vida misma que es, dejar recuerdos atrás y plantarte en la calle con la cabeza bien alta, con valor para enfrentarte a todo lo que te pueda aparecer nuevo.
La comodidad de la tranquilidad te ha creado hábito, costumbre a que todo sea "magia", que de repente aparezca la ropa en el armario, que por arte de "magia" y un poco de tu ayuda ha aparecido en tu habitació. Las tardes de otoño no son lo mismo con la compañía de los sermones y gritos de alguien, te resultan monótonos como antes, pero esa monotonía se vuelve más cruda, más aparentemente feliz, y costará acostumbrarse, pero al final uno se acostumbra.
En los problemas cotidianos ya no ves solo la punta del iceberg, ahora tu tienes que procurar que otros vean la punta que tu veías: ahora ves el iceberg en toda su emvergadura y esplendor.
Pero nunca te rindas, que el pasado no sea tu presente, y deja salir el futuro de tu mente.
2 comentaris:
Me gusta la foto.
y a mi, por eso la he puesto, obviamente xD
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